martes, 3 de octubre de 2023

3. Un poco de historia (resumida y explicada)

La cuna de la humanidad  (foto tomada de Tripadvisor)

Cerca de Johannesburgo hay un sitio que se llama “La cuna de la humanidad”. Aún no he tenido la oportunidad de ir, pero se trata de un conjunto de cuevas en donde arqueólogos han encontrado fósiles muy antiguos, y en particular, el esqueleto casi completo de un Australopithecus, apodado «Pie Pequeño», que data de alrededor de 2,5 millones de años. Es decir que todos nuestros ancestros provienen de allí, así que podría considerar que estoy deshaciendo mis pasos para llegar a mis antepasados. 

Pero para no hacer la historia tan larga, me voy a saltar unos millones de años para pasar al Homo Sapiens, con tan solo 300.000 años, y llegar directamente a las diferentes tribus bantúes procedentes del norte del continente africano que se establecieron en Sudáfrica, principalmente los pueblos Xhosa y Zulú. Eran estos pueblos los que estaban presentes cuando comenzaron a llegar los europeos en su paso por las costas africanas. 

Primero fueron los portugueses buscando una ruta alterna a la ruta de la seda para establecer el comercio con oriente. Sin GPS y como siempre bastante perdidos, pasaron en el año 1488 por un sitio que llamaron Cabo de Buena Esperanza pensando que era el punto más meridional del África, y que en realidad no lo es. 

Cabo de las Agujas; el más meridional
Pero los portugueses no se quedaron y fueron más bien los holandeses pertenecientes a la Compañía Neerlandesa de las Indias Orientales que en su momento era la multinacional más grande del mundo, quienes en 1652, comandados por Jan van Riebeeck, se establecieron en lo que es hoy en día Ciudad del Cabo. Era en esa época una empresa tan poderosa que podríamos equipararla con Amazon en la actualidad, aunque poseían también poderes cuasi gubernamentales. Ellos también tenían problemas logísticos, y uno de los principales era las enfermedades que los marineros adquirían durante las travesías y en particular el escorbuto, causado por la falta de vitamina C, resultante de la mala alimentación durante los largos trayectos. Dada la situación estratégica del Cabo de Buena Esperanza, localizado a mitad de camino entre occidente y oriente, los holandeses decidieron establecer un puesto para abastecer los barcos con alimentos y agua y para atender a los marineros enfermos. Para esto fue necesario tomar un pedazo de tierra y comenzar a sembrar frutas y verduras, y producir pollo y carne. Poco a poco los empleados de la compañía se dieron cuenta de la hermosura del lugar y de las bondades del clima, comparado con el clima en Holanda y sobre todo, vieron que más que ser meros granjeros, esa tierra tenía un potencial enorme que podrían explotar.

Jan van Riebeeck comandó a
los primeros holandeses que llegaron

Así que a pesar de que la idea inicial de los holandeses no era colonizar, poco a poco los propios empleados de la compañía se fueron retirando y escogieron ese lugar para quedarse con sus familias y convertirse en una comunidad que cultivaba las tierras y que estaba obligada a vender sus productos a la compañía (¿no les dije que se parecía a Amazon?). Estos holandeses para independizarse de ese yugo se fueron adentrando en el continente y fueron ocupando a la fuerza los territorios de las tribus locales pero a diferencia de las colonias establecidas por los ingleses o los españoles en otros lugares, no dependían de su gobierno sino que eran independientes pues decidieron quedarse en ese remoto país bajo su propio riesgo y sin el apoyo de la corona.
Por la misma época (finales del siglo XVII) los Hugonotes, comenzaron a ser perseguidos en Francia debido a su práctica del protestantismo y como habían escuchado acerca de las maravillas de las tierras Sudafricanas, en donde además podían practicar su culto libremente, decidieron hacer también el viaje. 


Nala feliz en la nueva casa

Así pues, tenemos a los holandeses mezclados con los hugonotes que se convierten en potentes hacendados y, cuyas empresas se vuelven tan grandes que requieren importar esclavos de otras regiones para suplir la mano de obra necesaria.


Este es entonces el primer ingrediente del crisol de culturas que constituyen este país tan diverso pero para no aburrirlos dejo este capítulo aquí ya que después de cuatro meses viviendo como gitanos sin casa fija, por fin esta semana tendremos una casa en donde los objetos que vamos llevando a través de diferentes continentes,  encontrarán temporalmente su lugar y sobre todo podremos dormir en nuestra propia cama nuevamente.



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4 comentarios:

  1. Que interesante Claudia MARIA que bueno saber de uds cómo están tus hijos tu marido Viky tu papá estamos desconectados de todo no la pasamos aquí en Apulo en Bogota estamos poco un abrazo Gloria de W

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    1. Hola Gloria. No había visto tu comentario. Muchas gracias. Mis papás bien aunque mi mamá ya muy perdida y mi papá muy solito en Bogotá.

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