sábado, 27 de julio de 2024

13. Sudáfrica post-apartheid


Nelson Mandela fue presidente de Sudáfrica entre 1994 y 1999 y tal y como les contaba en capítulos anteriores, tuvo la difícil tarea de llevar un país carcomido por el odio y las disputas raciales a una transición que no estuviera basada en la venganza sino en el perdón y la reconciliación. Habiendo visto lo ocurrido en la era postcolonial en países vecinos, particularmente en Zimbabue, en donde los blancos tuvieron que abandonar el país, llevándose con ellos el conocimiento y la experiencia, provocando un colapso administrativo y económico, Mandela en vez de fustigar a los blancos para cobrarles décadas de infamias, prefirió hacerlos parte del esfuerzo para reconstruir el país evitando el populismo económico. 

Y aquí hago un paréntesis porque de nuevo es realmente admirable lo hecho por Mandela, pues si lo asimilamos a lo que está sucediendo en nuestros países latinoamericanos en donde llegan nuevos gobiernos y en vez de construir sobre lo que hay y corregir los errores, deciden destruir con sed de venganza. Venezuela es el ejemplo más trágico de esa filosofía mediante la cual se logró arruinar un país y a pesar de tener la prueba fehaciente de que ese no es el camino, los demás países están siguiendo ese patrón, y en particular el actual gobierno colombiano.

Desmond Tutu basó el proceso de reconciliación en el Ubuntu
Así que, volviendo a Sudáfrica, Mandela heredó un país con una economía en muy mal estado debido a las sanciones impuestas durante el Apartheid, y con una desigualdad enorme reflejada principalmente en la poca disponibilidad de servicios públicos, sistemas de salud y educación para la mayoría de la población, es decir la población de raza negra. Tenía por delante una labor titánica pero siempre mantuvo la filosofía del Ubuntu como fundamento para llevar a cabo los cambios necesarios para reconstruir la nación. Como les mencioné, Ubuntu es un término de origen africano que describe un sistema de valores. La palabra proviene de las lenguas zulú y xhosa y se podría traducir como “yo soy porque nosotros somos” o en otras palabras significa que la humanidad de cada persona está ligada a la de los demás y solo somos humanos en la medida en que respetemos los derechos de las personas que nos rodean.

Esta filosofía permitió que a los negros que habían sido humillados y olvidados se les devolvieran sus derechos pero que a la vez a los blancos se les permitiera hacer parte de esa reconstrucción. La idea era crear las herramientas para que esa población surgiera y así hubiera un crecimiento económico y social. Sin embargo, a mi manera de ver, eso aún no se ha logrado porque este sigue siendo el país más desigual del mundo y yo realmente no percibo ese surgimiento de la clase media, sino que creo que lo que ocurrió fue que algunos negros se enriquecieron, pero la mayoría, a pesar de contar ahora con mayor protección social, sigue en las mismas condiciones económicas que antes.

Thabo Mbeki,
 el sucesor de Mandela
Mandela, terminó su mandato con 81 años y de manera sensata decidió no postularse para seguir su presidencia dada su edad (algo que a la mayoría de los gobernantes que se aferran al poder les cuesta aceptar, e incluso casi no se logra con Biden…). Thabo Mbeki fue su sucesor y en gran medida continuó con su legado logrando grandes avances en temas de crecimiento, empleo y redistribución del ingreso. En esos años fue también muy importante el establecimiento de la política del “Black Economic Empowerment más conocido como BEE” mediante la cual se buscaba aumentar la participación de los negros en la economía, dando incentivos en muchos campos tales como cargos gubernamentales y empresariales, contratación estatal y acceso a las universidades, entre otros, para darle las oportunidades que se les negaron durante tantos años a los negros. Una política necesaria pero que hoy en día genera muchas controversias y en particular el éxodo de la población blanca. 

Mbeki gobernó hasta el 2008 y fue reemplazado por Jacob Zuma de quien les hablaré más adelante en detalle porque es a partir de ese momento que las cosas comienzan a deteriorarse y hay un estancamiento del crecimiento económico debido a factores como la tasa de desempleo, la elevada criminalidad y el manejo del BEE, pero la base de todos esos problemas es la corrupción rampante.

Y para terminar con una nota más amable, no puedo dejar de mencionar lo agradable que es el clima en Johannesburgo. Estamos en pleno invierno y aunque las noches son frías, los días son siempre soleados con temperaturas alrededor de los 20 grados centígrados. No conozco un sitio con un clima más placentero y yo que no tengo la sangre para soportar los helados y oscuros inviernos europeos, no me puedo dar por mejor servida. Como dirían aquí, el clima es “lekker”. 

El clima en invierno también es "lekker"






x