Después de una pausa durante las vacaciones de Navidad, aquí sigo con mi recuento de esta aventura sudafricana.
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| El paisaje es parecido pero los animales son diferentes |
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| ¿Los Llanos Orientales? |
A pesar de tener mucha experiencia en mudanzas, siendo esta la décimo tercera desde que Gaëtan y yo estamos juntos, por algún motivo establecernos en Sudáfrica fue bastante complicado; nos tomó tiempo encontrar una casa en el sitio que queríamos, casi no nos entregan el carro que compramos y luego tuvimos trabajadores durante dos meses arreglando muchos problemas que no identificamos cuando escogimos la casa. Pero finalmente estamos muy bien instalados y en diciembre llegaron las primeras visitas y empezamos a recorrer los alrededores. 
Como lo había mencionado en un principio, lo más atractivo en este país es la naturaleza y es lo que hay que disfrutar al máximo, así que nuestra primera salida fue para hacer un Safari, es decir para ir a explorar los reservas naturales, por lo general adentrándose en los parques en Jeeps descapotables buscando observar los animales viviendo en su estado natural. Fuimos a una reserva ubicada a unas cuatro horas al norte de Johannesburgo y por momentos me sentí como si hubiéramos llegado a los Llanos Orientales colombianos pues la naturaleza en cierta medida es muy similar a la nuestra, sobre todo ahora en verano.  |
| Gin Tonic en medio de la naturaleza |
Pero claro, eso no era posible, primero que todo porque la carretera que tomamos era en gran parte una autopista de tres carriles en perfecto estado (cosa muy difícil de encontrar en Colombia) y porque en vez de ver chigüiros (o capybaras en inglés) lo primero que vimos fueron cebras y jirafas, y de ahí lo de tan cerca pero tan lejos. Lo ideal de un Safari es lograr ver los “Big Five” que es como se denomina el grupo de animales conformado por el león, el elefante, el leopardo, el búfalo y el rinoceronte y que los llaman así porque al parecer cuando la caza era posible, esos eran los animales más difíciles de cazar a pie.
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| El guepardo o cheetah en inglés |
Igualmente hay muchos otros animales que para nosotros siguen siendo muy exóticos como el guepardo y toda clase de antílopes que no existen en Colombia. Tuvimos mucha suerte y solo nos quedó faltando el leopardo al que a pesar de haberlo buscado mucho no logramos ver. |
| Una cebra en medio del camino |
Es una aventura fascinante pues siempre se está a la expectativa de lograr ver a los animales y en el momento menos esperado se encuentra uno con los espectáculos más hermosos que brinda la naturaleza. Y claro está, los sudafricanos ya saben muy bien cómo lograr que los turistas disfruten al máximo así que siempre hay una parada técnica para disfrutar de un Gin Tonic en medio de un magnífico paisaje.Fuimos después a un pueblito llamado Clarens a unos 300 kilómetros al sur de Johannesburgo, una distancia que aquí se hace en cuatro horas mientras que en Colombia serían al menos siete horas, y todo por carreteras que lo hacen sentir a uno como si estuviera en Europa. Sin embargo, en el trayecto solo divisamos algunas zonas con casas grandes y elegantes y el resto eran barrios muy pobres seguramente sin servicios públicos. Definitivamente da la impresión de que la clase media aquí no existe; solo hay ricos y pobres y mi teoría es que muchos de los recursos se utilizaron para desarrollar el sistema vial pero no quedaron recursos para construir viviendas e infraestructura para que los pobres pudieran acceder al desarrollo. Aunque tal vez esté totalmente equivocada así que seguiré indagando sobre este tema.
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| Lesoto; montañas como las de Boyacá |
En la zona a la que fuimos se encuentra la cadena montañosa más alta del país denominada Drakensberg, que también pasa por Lesoto, un país muy pequeño enclavado completamente dentro de Sudáfrica. Y ya estando tan cerca nos dio curiosidad y decidimos atravesar la frontera para conocer un poco ese lugar. De nuevo fue toda una sorpresa porque me sentí como en Boyacá (un departamento montañoso de Colombia), pero no había sino unos pocos carros y todo parecía muy rural; solo montañas, burros, algunos cultivos y casas muy humildes esparcidas en la montaña. Uno de los países más pobres del mundo a pesar de estar dentro de Sudáfrica que es uno de los países más ricos del continente africano.
Lo cierto es que durante todo este primer viaje encontré muchas similitudes con Colombia, solo que aquí sí pudieron construir una red vial de primera categoría mientras que nosotros al parecer nunca lo lograremos y los sudafricanos todavía se quejan de que las carreteras están en mal estado, pero lo que les pasa es que no han ido a Colombia.
Y así espero poco a poco seguir explorando y documentando mis percepciones acerca de lo que voy descubriendo.